¿Coches a leña? cuando el ingenio supera las adversidades

Aunque no lo creas, hubo miles de coches impulsados con leña

El tema de los combustibles es sin lugar a dudas bastante polémico. Entre los precios cada vez más elevados y la polución que estos generan, no queda otra opción que tirar de ingenio.

Afortunadamente, cada día los conductores tienen más opciones para desplazarse por las ciudades sin dejarse una fortuna y sin dañar el medio ambiente.

Ahora vemos más coches híbridos en nuestras calles, y los coches eléctricos ganan terreno a los vehículos de combustibles tradicionales, pasamos por alto que durante algún tiempo hubo alternativas bastante… curiosas.

Durante la II Guerra Mundial, mientras el mundo se dividía en bandos, los conductores sufrían ante la terrible sed de combustible de este conflicto. Adquirir gasolina era algo casi imposible en muchos lugares.

coches leña
Coches a Leña: Este desconocido combustible alternativo se hizo muy popular durante la II Guerra Mundial

Fue a raíz de esto que surgieron los conocidos y curiosos coches a leña… sí, tal como lo leéis: coches impulsados por leña. Ni elegantes, ni eficientes, ni respetuosos con el medio ambiente… pero una solución práctica en una de las épocas más oscuras de la historia moderna

Sobre este tema, el portal Coches.com realiza un muy interesante reportaje que podéis leer AQUÍ

Según explica coches.com: “solo en Alemania llegaron a coincidir en las carreteras 500.000 de estos automóviles. Para abastecerlos, el Gobierno germano instaló una red de 3.000 puestos de recarga, que además de los vehículos privados también eran frecuentados por camiones, autobuses, tractores o motocicletas. Incluso algunos tanques, ferrocarriles y grandes barcos fueron equipados con las llamadas “unidades de gasificación de madera“, aunque en líneas generales, para la maquinaria de guerra, los alemanes seguían optando por los combustibles tradicionales”.

Pero las cifras van mucho más allá: En 1942 había contabilizados 73.000 vehículos a leña en Suecia, 65.000 en Francia, 10.000 en Dinamarca, 9.000 en Austria y Noruega y al menos 8.000 en Suiza. En 1944 por las carreteras de Finlandia circulaban 43.000 de estos automóviles, de los cuales 30.000 eran autobuses y camiones, 7.000 vehículos privados, 4.000 tractores y hasta 600 barcos. Su popularidad cruzó las fronteras europeas hasta llegar a Estados Unidos, Asia y particularmente Australia, con más de 70.000 vehículos a leña. Explican.

¿Qué ocurrió con esta tecnología?

Con el final de la guerra, el mundo volvió a contar con suministros suficientes de combustible, por lo que en muchos lugares esta tecnología quedó obsoleta.

Solo con citar un ejemplo: “Uno de los vehículos más exitosos de gas madera fue fabricado el pasado año por Dutch John. Bautizado como Dutchman´s Volvo 240, está equipado por un moderno sistema fabricado con acero, y es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 120 kilómetros por hora, con una velocidad de crucero de 110 km/h. El “tanque de gasolina” contiene 30 kilos de madera, útiles para recorrer una distancia aproximada de 100 kilómetros

Dutchman´s Volvo 240 coche a leña
Dutchman´s Volvo 240, en principio el coche más eficiente impulsado por leña

Es entendible que esta corta autonomía, sumado al surgimiento de los coches eléctricos y los peligros de deforestación que esta tecnología podría ocasionar (como de hecho ocurrió en Francia en tiempos de guerra) hayan hecho que los coches “de leña” sean una curiosidad del pasado, un breve episodio en la historia del automovilismo donde el ingenio humano supo enfrentar las dificultades.

Es por ello que en Flexicar vemos casi imposible contar con coches de este tipo en nuestro stock, pero sí vemos importante divulgar este pedacito de la historia.

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Con información de Coches.com

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