5 aspectos de tu coche que debes revisar de forma periódica.

Da igual si tienes un coche de segunda mano, un coche nuevo, o los muchos o pocos kilómetros que haya recorrido. Para que el funcionamiento de un vehículo sea correcto, hay ciertas cosas que hemos de revisar de forma periódica. El mantenimiento de un coche es algo fundamental, debe hacerse como una rutina básica, por ello, es fundamental que al menos una vez al mes, los siguientes aspectos se encuentren en buen estado y funcionando adecuadamente.

Líquidos

Hay que prestarle mucha atención, especialmente si el coche se queda en la calle. Todos los líquidos de los coches deben estar siempre en los niveles correctos. Por ejemplo: los niveles del aceite, en caso de ser más bajos, trabajarían más de la cuenta; el líquido anticongelante es fundamental para mantener en óptimas condiciones el motor; los limpiaparabrisas deben contener agua para mejorar la visibilidad cuando sea necesario y revisar el líquido de frenos para evitar excesos de presión en la frenada. Este último se encarga de transmitir la fuerza que ejercemos sobre el pedal de freno hacia los cilindros que se encuentran en las llantas, para lograr así la detención del vehiculo. Por ello, este líquido requiere un control más periódico y nunca debemos limitarnos a rellenarlo; debemos llevarlo al taller porque puede deberse a una fuga o a unas pastillas desgastadas.

Luces

En muchas ocasiones, además de ver nosotros mientras conducimos, es muy importante que nos vean. Por ello, las luces del coche siempre deben funcionar correctamente, especialmente las de freno, para que indicar que estamos reduciendo la velocidad al vehículo que nos procede, y así evitar un posible alcance; las de posición, cruce, las largas y anti-niebla son impresdindibles sobre todo en las distintas variantes climatológicas como el anochecer, la noche, el amanecer, la lluvia, la niebla…  Em caso de observar algún mal funcionamiento, deberíamos acudir a nuestro taller de confianza y cambiarla.

Cinturón de seguridad

El cinturón es uno de los elementos de seguridad más importantes del coche, que en la gran mayoría de las ocasiones, puede salvarnos la vida en caso de accidente.  Debemos revisar de forma habitual los anclajes y no sólo comprobar que encajen bien las dos puntas, si no que funciona a la perfección y realiza los movimientos pertinentes en ocasiones extremas. No podemos olvidar cambiarlo en caso de cualquier rotura o desgarre y también, por su puesto, si ha tenido que ser usado en algún accidente.

Presión de los neumáticos

Muy importante controlar la presión de los neumáticos así cómo su desgaste para evitar que el coche deje de adherirse bien a la carretera. Los expertos recomiendan vigilar la presión cada 15 días. Para conocer la presión que ha de llevar el coche, con o sin carga, lo mejor es seguir las indicaciones del fabricante que encontrarás en una pegatina dentro del vehículo, en la tapa del depósito o bien en un lateral de las puertas.

Desgaste de los neumáticos.

Como bien decíamos en el apartado anterior, este junto a la presión, son aspectos muy importantes a tener en cuenta.  Debemos fijarnos con precisión en que la goma se encuentre en buen estado y no haya daños en ella, y que la profundidad del dibujo (trendware) no sea inferior a 1.6 mm, aunque los recomendado es no bajar de los 2 mm.  Además de garantizar una mayor seguridad, también ahorra combustible.

 

Cuando se trata de un coche, es muy conveniente administrarlo y usarlo de manera eficiente.  Ahora existen sistemas de administración de flotillas como el KANANFLEET, el cual permite llevar un control eficiente de los mantenimientos preventivos y/o correctivos del vehículo o flota de vehículos; permitiendo así mantener a su flotilla en óptimas condiciones de operación, ahorrando dinero y tiempo.

En Flexicar prestamos todos los cuidados preventivos a nuestras flotas de coches de ocasión para que sean recibidos por sus dueños en un correcto estado, pero debemos recordar que toda clase de coche una vez comprado, debe llevar unos controles rutinarios durante su ciclo de vida, y deben ser cuidados de una manera eficiente para que puedan seguir transportándonos a todos nuestros lugares favoritos.

 

Coches de segunda mano, seminuevos y de kilómetro cero.

Hoy en día aunque creamos saberlo todo sobre el estado de un coche a la hora de comprarlo, en el momento de la verdad solemos tener dudas sobre diferentes conceptos. ¿En qué se diferencian un coche de segunda mano, uno seminuevo, y uno de km 0? Te explicamos claramente qué significan cada uno. Esto es importante porque lamentablemente todavía hay cierta confusión al respecto entre los consumidores.

Principalmente existen dos categorías de coches que todos sabemos diferenciar: el coche nuevo y el coche usado.

Un coche nuevo corresponde a aquel que desde que se ha fabricado hasta que lo compra un cliente, no ha sido usado de ninguna manera.

El coche usado es aquel que durante ese período de compra si ha sido usado, ha tenido ya un propietario y se ha conducido de manera normal por las calles y carreteras en condiciones habituales.

Dentro de la categoría de coches nuevos, se incluye el coche de km 0. Este coche no ha sido usado de ninguna manera. Su único matiz es que ya se ha matriculado a nombre del concesionario, o de la propia marca, según sea el caso, por lo que en el momento en el que un cliente decide comprarlo, este tiene que hacer un cambio de titular, es decir, se hace una transferencia.

Por lo que un coche de kilómetro cero es un coche nuevo, siempre.

La clasificación de los coches usados viene dada por el tipo de uso y antigüedad que tenga el coche. Aquí se encuentran los coches seminuevos y los coches de segunda mano:

Coche seminuevo. En este grupo se pueden encontrar coches que procedan de compañías de alquiler o cualquier otra flota. En estos casos, el coche suele tener más kilómetros (normalmente no pasan de 25.000 km) y más tiempo (entre uno y dos años de edad).

Coche de segunda mano. Para ser exactos, cualquier coche usado se puede agrupar bajo la denominación de coche de ocasión o coche de segunda mano, pero este nombre suele referirse a los que tienen más tiempo y más kilómetros que todos los demás, simplemente por convenio, para distinguir unos y otros.  Lo más seguro es que estos coches hayan pertenecido a un propietario particular que después de un tiempo se ha querido deshacer de él, por lo tanto, puede haber un poco de todo, desde coches con poco uso y cuidados, hasta coches con muchos kilómetros. Algo que significa que su precio será más bajo que todos los demás.

Ahora que ya tienes claro estos conceptos, es hora de hacer balance en cual de ellos se adecúa más a tus necesidades.

En Flexicar somos muy claros tanto en el estado de nuestros vehículos, como en los trámites y gestiones en la compra o venta de los mismos. Nunca antes comprar un coche de segunda mano fue tan fácil